Correr te hace Feliz

¿Alguna vez has estado con un runner un lunes a primera hora? 
Un lunes para un runner es un día muy especial. Para algunos porque es el primer día del plan de entrenamiento, una nueva semana con un nuevo objetivo. Para otros porque es el momento de revisar los resultados de la carrera de ayer domingo.

De lo que estoy convencido es que no los verás llegar con cara de ¡oh que mal estoy!, ¡que asco de día! y ¡qué amargado me siento!. Todo lo contrario, un runner llega al lunes con cara de felicidad, con optimismo y mucha vitalidad. Un corredor afronta el día, cualquiera que sea, con una actitud positiva.

Correr te hace Feliz

Hacer deporte y en especial practicar el running genera en tu organismo un estado de bienestar que te hará no solo sentirte mejor contigo mismo sino también con el resto del mundo. Es algo que no puedes controlar y que “te engancha”.


Es muy común vernos arrancar la semana contando nuestras batallas del fin de semana, compartiendo nuestras hazañas, deseando que el resto conozca nuestros logros. A un runner además le encanta predicar, como si de un misionero se tratara. Nos sentimos llenos de energía, radiantes de vitalidad y queremos que el resto conozcan el motivo y puedan disfrutar tanto como nosotros.

No nos tomes por el típico pesado que sólo pretende presumir de haber corrido 10, 20 ó 100 kilómetros. De verdad que no lo hacemos con esa intención. Un runner es como el marinero que desde lo más alto del mástil grita tierra al descubrir una pequeña isla en medio del océano. Es un grito de felicidad. Ha descubierto tierra y quiere que el resto también la vea y sea feliz.

Bueno quizás me estoy pasando un poco, jaja :)
La felicidad del runner tiene unos culpables. ¿Quieres saber quién es?



Muy sencillo, las culpables son unas proteínas que fabricamos en nuestro organismo y que todos conocemos como Endorfinas, son péptidos opioides endógenos que funcionan como neurotransmisores. Son producidas por la glándula pituitaria y el hipotálamo. Las endorfinas son similares a los opiáceos en sus efectos analgésicos y de bienestar.

Un aumento de endorfinas en el organismo nos ayuda a soportar el dolor y aumentar nuestra sensación de bienestar. Sus efectos son comparable a los del opio o la morfina. La diferencia está en que las endorfinas, sin ser drogas, nos producen esas sensaciones de una forma natural.

Los niveles de endorfinas son mayores cuando realizamos ejercicio físico, cuando nos excitamos o cuando sentimos dolor. También reaccionamos generando un mayor número de endorfinas con el consumo de alimentos picantes o con el consumo de chocolate. ¿Te suena verdad?

Hay otras situaciones que hacen que se nos dispare el nivel de endorfinas, como cuando nos enamoramos o cuando tenemos relaciones sexuales. De tanta felicidad se nos queda cara de “tontos”.

Siempre se ha dicho que el running actúa como un antidepresivo, mejorando tu estado anímico y subiendo tu autoestima.

Ahora entiendes por qué los corredores nos sentimos tan motivados y deseosos de salir a correr.

Somos unos endorfinosdependientes y nos encanta.

Gracias endorfinas :)

Te deseo un feliz día, cualquiera que sea.

¡Mucho Éxito!